La fusión que amamos los argentinos. En los bocaditos, en los chocolates. Y en el mas placentero licor. Con base de chocolate semiamargo y dulce de leche tradicional, resulta muy atractivo como capricho o como regalo para los golosos. Al paladar resalta en su desgustación el dulce de leche como destello en medio de una deliciosa marea de chocolate. De color chocolate claro y textura semicremosa. Apasionado y vigoroso.

