Basado en una exótica, tradicional y antigua receta de una romántica y revolucionaria Francia. Se dice que fue la bebida con la que brindaron los iluminados pensadores de fines del siglo XVIII.
La base es leche, con destellos cítricos, de refinado paladar, fresco y delicado, color nacarado, evoca la primavera y el estallido de las diminutas flores de azahar en el aire.

